La Marquesa de O
de Heinrich Von Kleist
Versión de Emilio Hernández - Dirección: Magüi Mira
EL SUCESO
En una ciudad importante
en el norte de Italia
la enviudada Marquesa de O
una dama de excelente fama
anunció a través de los periódicos
que sin su conocimiento
se hallaba encinta
y suplicaba
que el padre del niño que iba a dar a luz
se pusiese en contacto con ella
el día 3 a las 12 del mediodía
y que estaba dispuesta a casarse con él.
La dama que dio un paso tan extraño,
suscitando las burlas de la gente
y el abandono de sus padres
era la hija del Gobernador de esa ciudad
que había sido atacada y conquistada
meses antes por las tropas rusas.
Durante la contienda,
un desconocido Oficial ruso
había salvado a la Marquesa del lascivo
atropello de una horda de fusileros…
Y llegó el día 3, y llegaron las 12 del
mediodía.
Y ante el pavoroso asombro de la Marquesa
apareció el Oficial… el padre de su hijo,
su violador…
Julieta, la joven viuda, accede a casarse
con él, si renuncia a sus derechos como
esposo…
NOTAS DE DIRECCIÓN
La Marquesa de O es un cuento. La historia de un escándalo. Una mujer joven tira del mantel, rompe el dulce equilibrio de cada día y con un estruendo de platos rotos, de copas rotas, derrama el vino por el suelo, y huele las emociones extremas de una sociedad atada por las prohibiciones.
La mujer, embarazada sin explicación posible y viuda sumisa, escribe gritando en un periódico: ¿dónde está el padre?
La transgresión pública de una mujer inocente socialmente repudiada .La rigidez convencional de cada momento. El abandono de su madre, la desconfianza y el castigo de un padre incestuoso y lunático.
La Marquesa de O es un cuento. Un cuento tierno y brutal que como todos los cuentos no es de verdad. El corazón monstruoso del violador no se arrepiente en la vida real. El Conde del cuento sí: arrastra sus lágrimas y su amor. Suplica su deseo mas absoluto de perdón.
Las emociones al límite. El humor y el amor y el sexo. El pequeño mundo de otros tiempos.
Nos empaparemos en lágrimas y en risas.
La Culpa. La Inocencia. El Perdón.
MAGÜI MIRA